domingo, 21 de abril de 2013

El Mundo en una lupa

¿Qué nos viene a la cabeza cuando pensamos en pádel? Dependerá claro está de quién sea el que lo reflexione…

No es lo mismo lo que un jugador amateur pueda pensar, que un jugador profesional, que un docente, que una persona que quiera ser docente, que un dueño de un club, que un ciudadano cualquiera al que no le guste el pádel, que una persona en una ciudad a la que el pádel acaba de llegar, que un patrocinador, que un posible patrocinador, que un alumno de escuela o uno de competición, un chaval de 14 años, un chavalín de 8, una mujer de treinta y tantos… en fin, que cada cabeza tiene su propia perspectiva de lo que el pádel representa en su vida, en su día a día…

El pádel engloba ahora mismo tantas cosas que sólo de pensarlo te vuelves loco.

Ahora están de moda los indoor (pistas de pádel en una nave), los torneos de fin de semana (algunos con dinero para los campeones y subcampeones, otros con material deportivo, con regalos de inscripción, sin regalo de inscripción, con bebida, sin bebida, con jamoncito, con barbacoa, con unas sillas y mesas que acompañen el evento…), las ligas de veteranos y veteranas, de menores, entrenamientos en grupos de competición, de escuela, clases en las urbanizaciones, colegios que tienen instalaciones en su patio, polideportivos con hasta 8 alumnos por pista, foros que cuentan todo lo que uno pueda imaginar (con información contrastada, sin ella… lo importante es opinar, que para eso sirve un foro, para expresarse libremente), el World Padel Tour (WPT) que ha nacido hace unas semanas como el nuevo circuito profesional de pádel…

A veces tengo tanta información en la cabeza cuyo núcleo temático es este deporte, que cuando me siento a escribíroslo me doy cuenta que me falta rapidez en los dedos para pulsar las teclas del ordenador y se me chocan las palabras unas con otras como cuando tienes que frenar de repente en un atasco y ves como te vas a empotrar con el de delante.

Las redes sociales son una de las herramientas que más rápidamente están propagando este virus llamado pádel. Pones un tweet y casi de inmediato lo están recibiendo en cualquier parte del mundo. Creas una página padelera en facebook y se empieza a llenar de amigos cuyo único nexo de unión, a veces, es tan sólo una pala. Haces tu propia web personal y empiezas a recibir un montón de visitas de gente que quiere saber más de ti, de tu vida, de lo que tienes que ofrecerles…

En mi vida, en la de la gente que comparte mis 24 horas, todo o casi todo es pádel… es el Mundo en una lupa.

miércoles, 3 de abril de 2013

La competición en menores. Parte II. Los padres

Un tema interesante el de los padres con los menores…

Hay mucho que debatir, que comentar, que criticar, que mejorar, que entender, que aplicar, que cambiar, que prohibir, que sancionar, que denunciar…

El problema, en general, que podemos encontrarnos es el intrusismo que vosotros, los padres, tenéis en la vida de vuestros hijos. Todos reconocéis que no os importa que ganen, que queréis que se lo pasen bien, que conozcan más chicos de su edad, que compitan para que vayan madurando… FALSO.

Muy pocos padres de los que conozco, voy conociendo y conoceré tienen este pensamiento tan “ideal”.

En el tiempo que llevo viendo a los menores, no he visto ningún cambio significativo de los padres en este aspecto. Todos pensáis que vuestros hijos son los mejores, que tenéis Juan Martínes y Belasteguines viviendo con vosotros. Asumís la derrota como si fuera vuestra, afrontáis sus partidos como si fuerais a jugarlos vosotros… Lo chavales demandan y necesitan mayor independencia de vosotros. Dejad que poco a poco dejen de miraros desde la pista cada vez que hacen un punto, dejad de decirles un comentario cada vez que se termina un punto, dejad de hacer “caras” cada vez que pierdan un punto, dejadles de dar “la charla” cada vez que terminan su partido y se suben al coche… Dadles espacio, apoyo y comprensión, pero no con la boca pequeña, sino con lo que ello supone.

El mundo de los menores es bastante complejo, el papel de los padres y el de los entrenadores tendría que estar más definido y la realidad muestra que los padres son más entrenadores que los propios entrenadores.

Tenéis que entender que no hacéis ningún bien siendo tan posesivos con el tiempo de vuestros hijos y con su crecimiento como jugador y persona. Entre todos tenemos que fomentar el mejor desarrollo para vuestros hijos y no convertiros en sus entrenadores, sus agentes para buscarles patrocinadores, sus chóferes, sus críticos, sus estadistas… Sois antes que nada sus padres y aunque sé que es complicado separar esa faceta de todas las demás, intentad respetar vuestra parcela y no saliros de ella, que vuestros hijos y entrenadores de vuestros hijos os lo agradecerán.

Al igual que el tema de los monitores, este tiene mucha miga así que continuaré con una tercera entrega para más adelante.

Un saludo

miércoles, 13 de marzo de 2013

La competición en los menores. Parte I: La Iniciación

Este es un tema muy debatido y con el que podríamos estar escribiendo sin parar hasta un número ilimitado de entregas. Por eso esta será la primera de todas.

Creo que hay que tener en cuenta que la competición no es sólo para aquellos chicos y chicas que más destaquen, sino que es un elemento de aprendizaje y como tal puede ser utilizado por quienes quieran.

La competición afecta a los chicos de una manera muy particular a la hora de practicar su deporte. Se ponen nerviosos, sufren ansiedad antes y durante la práctica, tienen miedo a la derrota, miedo a hacerlo mal…

Para minimizar esta sintomatología es bueno ir incorporando poco a poco en los menores la competición (no hay que entender la competición como torneos federados. Unos simples puntos en la clase, con amigos, con la familia es una buena forma de empezar a competir).

Las personas que forman parte del círculo más cercano del menor son los primeros que tiene que saber lo que la competición va a suponer en el comportamiento emocional de sus chicos para que de esta forma sean una parte fundamental de apoyo y no todo lo contrario.

Quizá este artículo tendría más lógica que fuera escrito por un psicólogo o un psicólogo deportivo, pero como sólo pretendo dar una opinión de lo que yo entiendo por una iniciación a la competición basada en mi experiencia en el tenis y el pádel, creo que me disculparéis si utilizo expresiones o vocabulario no muy correctos.

Cuando queremos que nuestros chicos den sus primeros pasos en la competición, lo que tenemos que tener claro es que nosotros somos una parte importantísima de su respuesta ante la derrota y por tanto somos nosotros quienes no tenemos que darle importancia al resultado de sus partidos. La experiencia que toma de cada momento de competición es el objetivo prioritario.

En este mismo momento seguro que estáis asintiendo y dándome la razón, pero pensad si lo estáis llevando a la práctica.

En el mundo del pádel nos encontramos de todo, pero en general los problemas nos los encontramos cuando nuestros chicos destacan lo suficiente como para poder ganar partidos.

En los orígenes de este primer contacto con la competición, cuando tenemos en nuestras manos un jugador de nivel “flojete”, asimilamos mejor su derrota que cuando tiene opciones de ganar. Esta es la solución del enigma. Nosotros somos los primeros que tenemos que asumir que pueden perder. Nos hace personas más comprensivas, más cercanas a los chicos, nos convierte en un refugio emocional de nuestros chavales.

Somos el APOYO fundamental que deberíamos ser durante toda la vida deportiva y extradeportiva de nuestros hijos /alumnos / amigos…

sábado, 9 de marzo de 2013

Grupos de Competición... los Gurús del pádel

Somos muchos… diferentes entrenadores, jugadores de todo tipo, niveles muy distintos… pero mismo objetivo: mejorar el juego y los resultados personales.

Madrid, como muchas otras ciudades, tiene el pádel metido en el cerebro. El día a día de muchos de vosotros gira en torno a una clase, un partido, una pachanga, un entrenamiento…

Todos creéis en la necesidad de estar mejor preparados para jugar, de tratar de subir en el ranking de vuestra federación, de hacer todo lo que esté en vuestras manos para evolucionar en el pádel y para ello nacieron los Grupos de Competición, de Entrenamiento, de Alto Rendimiento… todos sirven para lo mismo: haceros crecer como jugadores en vuestra faceta técnica, táctica y física.

Hoy en la Comunidad de Madrid podemos encontrar muchos y variados grupos de competición: Ovide en Rivas, Castellote en Las Rozas, Caviglia en el Club Maspadel, Choya Republic Space en Boadilla del Monte, Jorge Martínez en La Finca;  Ochoa, Juanma y un servidor en Majadahonda… También hay grupos en Alcalá de Henares en el Club Momo, en la sierra de Madrid al mando de Marcos del Pilar, en Set Pádel con Fico Bitán y más que seguro que se me olvidan o desconozco.

(Si me hacéis llegar entrenadores, grupos y lugares amplío este artículo).

¿Qué nos diferencia? En esencia… nada. El fin último es el mismo: tener jugadores que estén interesados en mejorar y darles todos nuestros conocimientos para que lo consigan.

Por qué he utilizado entonces en el título la expresión “gurús del pádel”… Porque para el alumno que está en estos grupos, su entrenador o entrenadores son lo mejor que pueden tener para mejorar sus resultados.

Es cierto también que tenemos fecha de caducidad porque después de un cierto tiempo de progresos y buenos resultados, llega un momento en el que el jugador puede pensar que ya no le pueden dar más de lo que necesita y decide buscarse otro “Gurú”.

En mi humilde opinión creo que todos somos igual de válidos. Habrá quien haga unos entrenamientos más intensos, quien pondrá a estos jugadores con profesionales de primer nivel, quien tratará de ir cincelando al jugador técnicamente primero, para después centrarse en la táctica… y así cada maestrillo con su “librillo”.

No es necesario que los jugadores que forman parte de estos grupos sean profesionales o de los primeros del ranking de su federación… todo el que quiera obtener ese “puntito más” en su juego es un alumno potencial de estos Grupos de Competición.

Quién tiene la exclusividad de estos grupos…

Quién es el Gurú más grande de todos…

Quién es el grupo de Competición “number 1”…

Para mí… ninguno. Todos son lo que tú, como jugador, necesitas y por tanto todos formamos parte de tu profesionalización, sea cual sea tu nivel.

domingo, 3 de marzo de 2013

Soy monitor... tengo el título (2ª parte)

Vamos allá con la segunda parte…

Ya vimos en el anterior artículo que son las entidades las que tienen gran parte de la responsabilidad de formar buenos docentes, pero ese es el problema, que no es su objetivo. Personalmente, y creo que somos muchos los que lo pensamos, el principal objetivo es el de sacarse un buen dinero a costa del boom de gente que quiere dar clases para sacarse un dinerete.

No es de recibo que un curso que dura un fin de semana te valga para poder meterte en una pista y dar clases. Eso no es ni medio normal. Como poco para poder tener una titulación de monitor qué menos que tres semanas (como cuando me saqué yo el de monitor y entrenador nacional de tenis), con un contenido teórico, no queda otro remedio, pero mucha más práctica.

Cómo me van a examinar de tirar bolas si no me enseñan a tirarlas. Cómo voy a corregir iniciaciones si no me hacen hincapié en los aspectos más importantes en los que tengo que fijarme para corregirlos… Y así con muchas más cosas.

La verdad es que lo de tener una titulación en un curso cuya duración es de 3 días es de risa. Así pasa, que cualquiera que meta la bola ya se quiere sacar el título y luego no hay nadie en estas entidades que le diga “pero dónde vas, lo siento pero no tienes nivel suficiente para enseñar a nadie, no por ahora”. El problema no está en quien se quiere sacar el título para ganarse un dinero, sino que como obtenerlo es tan sencillo, cualquiera piensa que vale para dar clases.

Qué consecuencias nos encontramos luego, pues que estos monitores que tienen el título recién sacado se venden por las urbanizaciones bajando los precios de su hora(en un club les pagarían menos debido a su inexperiencia) y haciendo bastante daño a los clubes que lindan por esa zona.

Yo sigo de vez en cuando los foros donde todos os vendéis para dar clase. Me parece correctísimo, pero yo conozco a muchos de los que estáis por ahí tratando de sacar un sueldo por las urbanizaciones y la verdad es que me parece increíble que podáis conservar grupos con las carencias que tenéis como profesores.

Algunos podréis pensar que me he vuelto loco con el tono de lo que estoy diciendo, que sólo dais clase a niveles de iniciación que es lo que podéis controlar. Lo que el alumno de base no sabe es que no tenéis ni idea como docente de corregir y llevar a ese alumno a una buena progresión. Pero esto es una ventaja que tenéis, que no os puede comparar con nadie y se piensan que sois la repera. Luego estos alumnos nos vienen a nosotros con empuñaduras oestes de tenis, sin el uso de la mano izquierda, sin unos golpes lineales y con poca idea de los aspectos más básicos del pádel.

Hay quien piensa que esto es bueno para los que se supone que saben enseñar, que luego les vienen estos alumnos mal iniciados dándose cuenta de lo malo que era el profe que tenían y lo buenos que son ellos. Pero para mí no, lo que me gustaría es que el que se dedica a enseñar tenga la base suficiente para poder hacerlo, pero por desgracia esto no está pasando.

Conozco un montón de gente que se saca el título en cuanto ya mete tres bolas seguidas y juega torneos federados. De verdad, que enseñar no es sólo meter la bola, jugar pachangas cuatro veces a la semana y jugar los torneos federados… enseñar supone que el alumno tiene que progresar de manera adecuada, para que no se estanque, que tenga buena base técnica para que consiga sacar las bolas más difíciles que le vayan tirando en el futuro, que sepa colocarse en la pista, que sepa que defender es quedarse detrás de la línea y atacar es jugar en la red… En fin, que no es sólo tirarle bolas y que cada vez pase más veces la pelota sobre la red sin importar de qué manera.

Quizá he dejado a un lado a las entidades que dan los títulos y he metido más caña a los que con poquito que hacéis en el pádel ya estáis pensando en sacaros el título para dar clases, pero es que no sólo las entidades van a tener la culpa. Vosotros también la tenéis. Para terminar os dejo la frase de Dani del Club Padel Training de Rivas, en Madrid, “hay veces que el futuro monitor no es consciente de las limitaciones que tiene y son las entidades las responsables de abriles los ojos cuando van a sacarse el título”.

miércoles, 20 de febrero de 2013

"Soy monitor... tengo el título"

Desde hace ya unos años es un hecho que el pádel pasa por un momento de auténtica locura. Somos el segundo deporte más practicado de España, no paran de hacer clubes al aire libre, techados, indoor, pistas en urbanizaciones, en polideportivos y sobre todo ha habido un aumento de titulaciones “padeleras”.

Como ya comenté en algún foro no pretendo analizar las diferentes federaciones, asociaciones o cursos que imparten y otorgan estos títulos. Creo que hay dos aspectos de los que merece más la pena hablar: las personas que se apuntan a esos cursos para poder impartir clases y la responsabilidad que tienen estas “entidades” que dan las titulaciones con respecto a la formación de estos futuros compañeros de profesión.

Empezaré por vosotros, los monitores, compañeros de trabajo que al igual que yo os sacasteis el título para poder dar clase en un club y poder ganar dinero enseñando.

Sacarse el título no es sólo pagar el curso, aprobarlo y “venderse” por los clubes y urbanizaciones. Conlleva muchas más cosas que me gustaría que entendierais. El título es lo que en un club, polideportivo o escuela se te va a pedir para poder trabajar, pero ante todo vas a enseñar, vas a hacer que los futuros alumnos que vas a tener en la clase puedan aprender, mejorar y evolucionar de la mejor manera posible. Esto supone que tu práctica y tus conocimientos tienen que estar a la altura de lo que se necesita para la docencia.

Está claro, y no me olvido, que para poder ir adquiriendo experiencia hay que empezar algún día a dar clases y que con el tiempo ganarás en recursos, trucos y habilidades para poder hacer que los alumnos aprendan y mejoren lo antes posible. Por ello tu formación como practicante tiene que ser lo primero que has de tener en cuenta. No creo que hagas ningún bien enseñar si como jugador de pádel aún estás un poco verde sobre todo técnicamente.

No quiero decir que tengas que jugar como los profesionales para enseñar, pero ante un alumno eres un ejemplo a copiar y si técnicamente estás a medias, no enseñarás correctamente. A los alumnos les vas a transmitir siempre lo que tú sabes hacer y si hay elementos de los golpes que no haces ni tú mismo, menos lo vas a corregir en el alumno.

Os pongo un ejemplo. Yo he visto a profesores que no utilizan la mano izquierda en los golpes de revés o que ni si quiera la ponen bien en la pala. Después de estar viéndoles un rato dar clase y observando a sus alumnos con el mismo problema, en ninguna ocasión de todo el tiempo que he estado mirando se le ha ocurrido decirle nada de esa mano. Si este detalle lo extrapolas a todo lo que tú como su profesor no haces, más lo que por tu poca experiencia no detectas, tienes a un alumno que progresará muy poco. Y digo muy poco porque un alumno, aún no haciéndole ninguna corrección, progresa tan sólo con hacer cientos de repeticiones. Siempre mejorará con respecto al primer día. El problema te vendrá cuando lleve seis meses en la escuela y ya no dé más de sí.

El resumen de lo que has leído es que antes de enseñar y sacarte el título quizá debas seguir siendo por un tiempo alumno.

Por otro lado tenemos a las “entidades” que dan esos títulos. Espero que de todo lo que pueda escribir nadie se sienta atacado, aunque no es sólo una cosa mía la opinión que os voy a dar, sino que muchísimos profesionales con un buen bagaje padelero y docente opinamos sobre el exceso de titulados y su formación.

Creo que no se hace ningún favor permitiendo que personas que quieren el título lo obtengan sin estar preparados. Creo que ni si quiera deberían poder apuntarse tan pronto. Tendrían que volver cuándo estén técnicamente mucho mejor preparados.

Creo que hay que enseñar lo que es la realidad de las clases. Lo que van a encontrarse según los niveles que hay. Qué pueden enseñar y qué no según el tipo de alumno que tengan delante. En qué fijarse para corregir esto o lo otro, qué hacer para que el alumno lo mejore cuanto antes. Trucos para poder tirar la bola de una manera u otra dependiendo del nivel del alumno… en fin, aquellas personas que están bajo vuestra responsabilidad no pueden obtener ningún título sólo porque pagan. Para los clubes que luego andamos buscando monitores para nuestras escuelas no nos hace ningún bien esto y mucho menos que estos profesores poco formados vayan a las urbanizaciones a dar clase a 15€ la hora.

La formación del docente tiene que ser algo positivo para el mundo de la enseñanza y no un aspecto desagradable de la misma.

El docente que salga con el título debajo del brazo tiene que contar con unos mínimos de conocimientos sobre lo que va a enseñar, pero sobre todo tiene que tener unos mínimos requisitos técnicos fundamentales que mientras no los tenga, debería seguir siendo alumno antes que profesor.

sábado, 9 de febrero de 2013

"La gran olvidada..."

En todos estos años que llevo dando clases, tanto de tenis (hace ya mucho tiempo) como de pádel, me he dado cuenta de la gran importancia que tiene aprender/enseñar/utilizar la técnica de los golpes lo mejor posible.

En la actualidad todo el mundo juega al pádel. Se sabe con datos que es el segundo deporte más practicado de España y mires donde mires tienes pista de pádel (urbanizaciones, polideportivos, clubes privados…) y mucha gente jugando en ellas.

 Quizá por mi deformación profesional, como se suele decir, como docente no puedo evitar fijarme en la manera en la que estos practicantes cogen la pala, hacen los golpes, se colocan en la pista, qué actitud tienen con su compañero/a… en fin, en todo lo que me pueda dar tiempo en esos segundos que les presto atención. Pero por encima de todas estas cosas siempre hay algo en lo que me fijo mucho más y es la técnica (la empuñadura, armados del golpe, salidas del brazo, distancia con respecto a la pelota y su punto de impacto…), pero sobre todo hay un detalle que no puedo dejar pasar por alto y es el uso de la mano izquierda (o mano derecha para los zurdos).

Existe un porcentaje asombrosamente alto de jugadores/practicantes que no cogen bien la pala, que su mano izquierda no está bien puesta y por lo tanto existe una limitación importante en la ejecución de todos los golpes de revés, sobre todo en las bolas más exigentes.

La forma correcta de coger la pala es poniendo la mano en forma de “C” y colocar la pala en ella como si se tratase de una “percha”. De esta forma siempre que se vaya a hacer un revés (tanto de fondo como en la volea) deberá existir una tensión entre la mano izquierda y la derecha como si las dos quisieran llevarse la pala y como consecuencia de dicha tensión un brazo saldrá hacia delante y el otro hacia atrás.

Si no se coge la pala de esta forma estarás condenado a NO PROGRESAR en tu juego. No podrás jugar con gente que juegue más que tú porque no tendrás capacidad de sacar las bolas difíciles que te puedan tirar y tendrás que jugar siempre en un mismo nivel.

No poner la mano izquierda bien supone no tener fuerza en un bote-pronto, en las bolas que salen bajitas de la pared cuando te atacan de volea, tener una volea que llegue a la pared y sea agresiva, poder sacar esa bola que pega en la pared lateral y se te cuela un poquito detrás del cuerpo…

Tenéis que fijaros en la gente que juega bien y prácticamente todos ponen bien esta mano (aunque os sorprendería ver a jugadores/as muy buenos del circuito madrileño que no terminan de poner y usar bien esta mano)

Qué supone NO colocar bien esta mano:

-          No tienes fuerza en el golpe.

-          No se sacan las bolas más difíciles y bajitas de pared.

-          El bote pronto te costará mucho más controlarle.

-          El brazo izquierdo (para diestros) no se irá hacia atrás para equilibrar el cuerpo.

-          El cuerpo se moverá mucho más ya que al no llevar el brazo izquierdo atrás se tiende a terminar con la pala en la zona derecha quedándote en cruz mirando al campo contrario, eso si no terminas cayéndote a la derecha al no frenarte el brazo izquierdo (e incluso puedes perder el equilibrio y quitar el pie de apoyo que tendría que estar delante).

-          El brazo izquierdo al no haberse producido esa tensión entre ambas manos no se va hacia atrás y se queda como si no tuviera vida.

-          NO existe el golpe plano de revés: sin esta tensión el gesto siempre se suele hacer de arriba a abajo teniendo sólo como golpe de revés el cortado, eso si no juegas de muñeca (se rompe la mano lateralmente).

Estos puntos, por citar algunos porque se podrían poner muchos más, sólo ocurren en el fondo.

Para las voleas, y por resumir, podríamos decir que no existe efecto “tirachinas” entre las dos manos (con la tensión una mano sale hacia delante y la otra hacia atrás), no hay fuerza, el golpe sale flojito, no llega a la pared o lo hace muy débilmente y es fácil de devolver; no equilibra el gesto haciendo de freno = la pala termina a la derecha = no existe extensión del codo derecho en la dirección de la pelota = la posición no puede ser agrupada para hacer el golpe = golpe “regulero”.

Todos estos aspectos son algunas de las consecuencias de no utilizar la mano izquierda, pero donde reside el verdadero problema, la cuestión que lo podría solucionar, la cura para esta “enfermedad” tan contagiosa es el DOCENTE que por desgracia no se fija en esta mano, que ni si quiera se preocupa o lo que es peor aún, que cuando le dieron el título (si es que lo tiene) no le enseñaron a corregirlo, a fijarse en ello, a darle la verdadera importancia que tiene, a hacer ver al alumno que si no pone bien la mano está condenado a no progresar…

No sois conscientes de la importancia que tiene esta mano a la hora de jugar al pádel y de hacer los golpes de revés. Para mí es tan importante como llevarse la pala para jugar y por todas estas razones escritas (y muchas más que se podrían poner) la mano izquierda para los diestros y la derecha para los zurdos  es… LA GRAN OLVIDADA