jueves, 23 de mayo de 2013

Técnica... te estancas o progresas

Hay muchos momentos en los que nos preguntamos, o mejor dicho, nos autoanalizamos y valoramos si estamos yendo hacia delante o hacia atrás en nuestro juego. No importa el nivel que tengamos, esta pregunta existe!!

Si repasamos los distintos tipos de practicante/jugador que podemos encontrarnos los podríamos catalogar, por ejemplo, en amateur, semiprofesional y profesional. Sólo hablaré en este artículo del amateur.

a) Amateur: Jugador que simplemente practica este deporte por diversión. Dentro de esta categoría podríamos ver:

            a.1) El jugador amateur que da clases.

            a.2) El jugador amateur autodidacta.

Empezaré por este último…

a.2) El autodidacta:

Deja de aprender por tu cuenta y recibe algunas clases…te vendrán bien, sabrás cómo hacer los golpes, aprenderás nociones básicas de táctica y lo notarás en tu juego.

El único beneficio que yo le veo a ser un autodidacta es que te ahorras un dinerete en clases, pero ninguno más. Cogerás vicios (empuñaduras erróneas, gestos inadecuados, muñequeos, terminaciones incorrectas…lo que ya sabes, qué te voy a contar!!)

Así que ya sabes, si no es por un motivo económico… apúntate a clases!!

Si no das clases, normal que sientas que te has estancado.

a.1) El amateur que recibe clases:

Normalmente en el aprendizaje suele darse un rápido avance y luego un parón. Esto si el profesor sabe lo que se hace, si no, el avance es más lento y el parón más continuo… bueno, vale, es verdad que también depende y mucho de la facilidad que tenga el alumno, del tipo de vicios que tenga y un largo etcétera que no tendrá nada que ver con la enseñanza del docente, aunque todo influye (es un debate que siempre existirá, pero tendrá que ser el profesor quien dé las pautas en el tiempo del aprendizaje de su alumno. Que le haga ser consciente de las etapas que tiene por delante. Una primera donde adquirir conocimientos, una segunda donde ponerlo en práctica y una tercera de asimilación.)

A veces los profesores están capacitados para enseñarte bien durante mucho tiempo, pero en otras ocasiones puede que se queden cortos y sea hora de un cambio…piénsalo!!

Cuando llegas a este punto, donde te sientes estancado, siempre suele venir por la parte de la técnica. Repasa con tu profesor de nuevo los golpes y a ver si es capaz de pulirte un poco más la técnica. Por mi experiencia, el progreso en este nivel se produce por una técnica aún por perfeccionar. No importa el tiempo que lleve, repasa los golpes de nuevo y pídele a tu profe que te chequé los golpes de nuevo, algo falla por ahí.
Otras veces el estancamiento se produce por falta de tiempo en una pista (sean partidos o peloteos con amigos/as). Cuanto más tiempo le dediques al pádel, antes te irás enterando de qué va esto.

viernes, 26 de abril de 2013

Por una enseñanza sencilla

Siempre que hagamos una explicación tenemos que hacerla de la manera más fácil que podamos, que a quien vaya dirigida le quede bastante claro desde la primera vez que la oye, aunque luego tengamos que repetírsela muchas más veces, pero el concepto que lo tenga claro.

Esto podría extrapolarse a cualquier ámbito. Nos encontramos a comentaristas deportivos que no tienen en cuenta que lo que nos dicen, al fin y al cabo, es para que los que estamos al otro lado sepamos más de lo que estamos viendo, que somos muchos los que deseamos encontrarnos con opiniones que no sea sólo decirnos lo que nosotros también estamos viendo…

Tenemos otros casos como los de los políticos, que entre que hablan mucho para no decir nada y que utilizan un vocabulario que sólo se entienden entre ellos, estamos apañados…

Pues en la docencia del pádel nos encontramos lo mismo. Desde profesores que no dicen más que las tres mismas cosas todo el rato (prepara atrás, flexiona, golpea delante y termina en el hombro) hasta los que casi no te dicen nada excepto bromas, chistes y películas varias. También tenemos a los que son tan técnicos que se pierden hasta ellos en la explicación (prepara la bandeja en un ángulo de no sé cuántos grados, gira los hombros perpendiculares al suelo, flexiona la cadera para que con la pierna adelantada y flexionada hagan no sé qué cosa…) En fin, que no hay nada como explicar las cosas tal y como te gustaría que te lo explicaran a ti.

Yo lo que suelo hacer cuando tengo a alguien en clase es ver desde lo más genérico de sus golpes hasta las cosas más concretas (de esta forma voy desmenuzando el golpe en todas las partes posibles y así ver en qué se puede mejorar).

Una vez que has analizado al alumno es hora de darle objetivos que pueda alcanzar, ej. Para la derecha de fondo “pega el codo al cuerpo”, “el codo nunca se extiende por completo desde el armado hasta su terminación”, “trata de sentirte cerca de la bola cuando la pegues”, “intenta no moverte al golpear”, “la fuerza del golpe empieza desde los pies, así que cuanto mejor estés apoyado más garantías de hacer el golpe bien tendrás”, “no le pegues fuerte, cuando estamos cambiando alguna cosa del golpe siempre hay que hacerlo suave y controlado para darnos cuenta de lo que estamos haciendo”… y así con todos los aspectos que queramos trabajar de cualquier golpe.

Sé siempre muy didáctico, es decir, que lo que le digas tiene que tener un vocabulario tan sencillo que con oírte la primera vez le quede muy claro.

Anímale aunque la bola se le vaya fuera. Ya sabes que tirar la bola a la red, a la pared o a la alambrada no quiere decir que el golpe no esté bien. El golpe entendido como movimiento. puede que lo que esté mal sea la distancia y ahí es donde tendremos que ver porqué. Quizá porque ha llevado la pala tan atrás en la preparación que le ha pegado tarde a la bola o tan corta que provoca cerrar muy rápido el golpe y la tira a la red o le ha entrado por debajo de la bola y la ha tirado a la pared…pero con todo esto, quizá el movimiento no ha estado tan mal, o le ha pegado a la bola a la distancia buena o ha terminado muy bien el golpe aunque le haya pegado tarde… Siempre hay algo positivo que se le puede sacar a una ejecución (a veces no hay por donde cogerlo, pero eso no lo debe oír el alumno, no se le puede decir lo “mal” que lo ha hecho. Nunca lo hace mal, sino como puede o sabe o le sale…).

El alumno tiene que irse con la sensación de que está mejorando, que los golpes que sabe que no tiene muy allá poco a poco van cogiendo forma. Si el alumno no ve que progresa es un alumno insatisfecho y será culpa tuya. Todo el mundo puede mejorar en la primera clase, dependerá de ti hacerlo posible. No puedes tener un alumno que lleva mucho tiempo contigo y que no haya mejorado casi nada y hablo de mejorías técnicas, no de que pase la bola más veces por encima de la red.

El alumno tiene que mejorar en sus golpes, es lo primero que tiene que hacer, de ahí mejorará en todo lo demás, pero no podemos tener un alumno que no avanza técnicamente porque a la larga, o no tan a la larga, se quedará estancado.

domingo, 21 de abril de 2013

El Mundo en una lupa

¿Qué nos viene a la cabeza cuando pensamos en pádel? Dependerá claro está de quién sea el que lo reflexione…

No es lo mismo lo que un jugador amateur pueda pensar, que un jugador profesional, que un docente, que una persona que quiera ser docente, que un dueño de un club, que un ciudadano cualquiera al que no le guste el pádel, que una persona en una ciudad a la que el pádel acaba de llegar, que un patrocinador, que un posible patrocinador, que un alumno de escuela o uno de competición, un chaval de 14 años, un chavalín de 8, una mujer de treinta y tantos… en fin, que cada cabeza tiene su propia perspectiva de lo que el pádel representa en su vida, en su día a día…

El pádel engloba ahora mismo tantas cosas que sólo de pensarlo te vuelves loco.

Ahora están de moda los indoor (pistas de pádel en una nave), los torneos de fin de semana (algunos con dinero para los campeones y subcampeones, otros con material deportivo, con regalos de inscripción, sin regalo de inscripción, con bebida, sin bebida, con jamoncito, con barbacoa, con unas sillas y mesas que acompañen el evento…), las ligas de veteranos y veteranas, de menores, entrenamientos en grupos de competición, de escuela, clases en las urbanizaciones, colegios que tienen instalaciones en su patio, polideportivos con hasta 8 alumnos por pista, foros que cuentan todo lo que uno pueda imaginar (con información contrastada, sin ella… lo importante es opinar, que para eso sirve un foro, para expresarse libremente), el World Padel Tour (WPT) que ha nacido hace unas semanas como el nuevo circuito profesional de pádel…

A veces tengo tanta información en la cabeza cuyo núcleo temático es este deporte, que cuando me siento a escribíroslo me doy cuenta que me falta rapidez en los dedos para pulsar las teclas del ordenador y se me chocan las palabras unas con otras como cuando tienes que frenar de repente en un atasco y ves como te vas a empotrar con el de delante.

Las redes sociales son una de las herramientas que más rápidamente están propagando este virus llamado pádel. Pones un tweet y casi de inmediato lo están recibiendo en cualquier parte del mundo. Creas una página padelera en facebook y se empieza a llenar de amigos cuyo único nexo de unión, a veces, es tan sólo una pala. Haces tu propia web personal y empiezas a recibir un montón de visitas de gente que quiere saber más de ti, de tu vida, de lo que tienes que ofrecerles…

En mi vida, en la de la gente que comparte mis 24 horas, todo o casi todo es pádel… es el Mundo en una lupa.

miércoles, 3 de abril de 2013

La competición en menores. Parte II. Los padres

Un tema interesante el de los padres con los menores…

Hay mucho que debatir, que comentar, que criticar, que mejorar, que entender, que aplicar, que cambiar, que prohibir, que sancionar, que denunciar…

El problema, en general, que podemos encontrarnos es el intrusismo que vosotros, los padres, tenéis en la vida de vuestros hijos. Todos reconocéis que no os importa que ganen, que queréis que se lo pasen bien, que conozcan más chicos de su edad, que compitan para que vayan madurando… FALSO.

Muy pocos padres de los que conozco, voy conociendo y conoceré tienen este pensamiento tan “ideal”.

En el tiempo que llevo viendo a los menores, no he visto ningún cambio significativo de los padres en este aspecto. Todos pensáis que vuestros hijos son los mejores, que tenéis Juan Martínes y Belasteguines viviendo con vosotros. Asumís la derrota como si fuera vuestra, afrontáis sus partidos como si fuerais a jugarlos vosotros… Lo chavales demandan y necesitan mayor independencia de vosotros. Dejad que poco a poco dejen de miraros desde la pista cada vez que hacen un punto, dejad de decirles un comentario cada vez que se termina un punto, dejad de hacer “caras” cada vez que pierdan un punto, dejadles de dar “la charla” cada vez que terminan su partido y se suben al coche… Dadles espacio, apoyo y comprensión, pero no con la boca pequeña, sino con lo que ello supone.

El mundo de los menores es bastante complejo, el papel de los padres y el de los entrenadores tendría que estar más definido y la realidad muestra que los padres son más entrenadores que los propios entrenadores.

Tenéis que entender que no hacéis ningún bien siendo tan posesivos con el tiempo de vuestros hijos y con su crecimiento como jugador y persona. Entre todos tenemos que fomentar el mejor desarrollo para vuestros hijos y no convertiros en sus entrenadores, sus agentes para buscarles patrocinadores, sus chóferes, sus críticos, sus estadistas… Sois antes que nada sus padres y aunque sé que es complicado separar esa faceta de todas las demás, intentad respetar vuestra parcela y no saliros de ella, que vuestros hijos y entrenadores de vuestros hijos os lo agradecerán.

Al igual que el tema de los monitores, este tiene mucha miga así que continuaré con una tercera entrega para más adelante.

Un saludo

miércoles, 13 de marzo de 2013

La competición en los menores. Parte I: La Iniciación

Este es un tema muy debatido y con el que podríamos estar escribiendo sin parar hasta un número ilimitado de entregas. Por eso esta será la primera de todas.

Creo que hay que tener en cuenta que la competición no es sólo para aquellos chicos y chicas que más destaquen, sino que es un elemento de aprendizaje y como tal puede ser utilizado por quienes quieran.

La competición afecta a los chicos de una manera muy particular a la hora de practicar su deporte. Se ponen nerviosos, sufren ansiedad antes y durante la práctica, tienen miedo a la derrota, miedo a hacerlo mal…

Para minimizar esta sintomatología es bueno ir incorporando poco a poco en los menores la competición (no hay que entender la competición como torneos federados. Unos simples puntos en la clase, con amigos, con la familia es una buena forma de empezar a competir).

Las personas que forman parte del círculo más cercano del menor son los primeros que tiene que saber lo que la competición va a suponer en el comportamiento emocional de sus chicos para que de esta forma sean una parte fundamental de apoyo y no todo lo contrario.

Quizá este artículo tendría más lógica que fuera escrito por un psicólogo o un psicólogo deportivo, pero como sólo pretendo dar una opinión de lo que yo entiendo por una iniciación a la competición basada en mi experiencia en el tenis y el pádel, creo que me disculparéis si utilizo expresiones o vocabulario no muy correctos.

Cuando queremos que nuestros chicos den sus primeros pasos en la competición, lo que tenemos que tener claro es que nosotros somos una parte importantísima de su respuesta ante la derrota y por tanto somos nosotros quienes no tenemos que darle importancia al resultado de sus partidos. La experiencia que toma de cada momento de competición es el objetivo prioritario.

En este mismo momento seguro que estáis asintiendo y dándome la razón, pero pensad si lo estáis llevando a la práctica.

En el mundo del pádel nos encontramos de todo, pero en general los problemas nos los encontramos cuando nuestros chicos destacan lo suficiente como para poder ganar partidos.

En los orígenes de este primer contacto con la competición, cuando tenemos en nuestras manos un jugador de nivel “flojete”, asimilamos mejor su derrota que cuando tiene opciones de ganar. Esta es la solución del enigma. Nosotros somos los primeros que tenemos que asumir que pueden perder. Nos hace personas más comprensivas, más cercanas a los chicos, nos convierte en un refugio emocional de nuestros chavales.

Somos el APOYO fundamental que deberíamos ser durante toda la vida deportiva y extradeportiva de nuestros hijos /alumnos / amigos…

sábado, 9 de marzo de 2013

Grupos de Competición... los Gurús del pádel

Somos muchos… diferentes entrenadores, jugadores de todo tipo, niveles muy distintos… pero mismo objetivo: mejorar el juego y los resultados personales.

Madrid, como muchas otras ciudades, tiene el pádel metido en el cerebro. El día a día de muchos de vosotros gira en torno a una clase, un partido, una pachanga, un entrenamiento…

Todos creéis en la necesidad de estar mejor preparados para jugar, de tratar de subir en el ranking de vuestra federación, de hacer todo lo que esté en vuestras manos para evolucionar en el pádel y para ello nacieron los Grupos de Competición, de Entrenamiento, de Alto Rendimiento… todos sirven para lo mismo: haceros crecer como jugadores en vuestra faceta técnica, táctica y física.

Hoy en la Comunidad de Madrid podemos encontrar muchos y variados grupos de competición: Ovide en Rivas, Castellote en Las Rozas, Caviglia en el Club Maspadel, Choya Republic Space en Boadilla del Monte, Jorge Martínez en La Finca;  Ochoa, Juanma y un servidor en Majadahonda… También hay grupos en Alcalá de Henares en el Club Momo, en la sierra de Madrid al mando de Marcos del Pilar, en Set Pádel con Fico Bitán y más que seguro que se me olvidan o desconozco.

(Si me hacéis llegar entrenadores, grupos y lugares amplío este artículo).

¿Qué nos diferencia? En esencia… nada. El fin último es el mismo: tener jugadores que estén interesados en mejorar y darles todos nuestros conocimientos para que lo consigan.

Por qué he utilizado entonces en el título la expresión “gurús del pádel”… Porque para el alumno que está en estos grupos, su entrenador o entrenadores son lo mejor que pueden tener para mejorar sus resultados.

Es cierto también que tenemos fecha de caducidad porque después de un cierto tiempo de progresos y buenos resultados, llega un momento en el que el jugador puede pensar que ya no le pueden dar más de lo que necesita y decide buscarse otro “Gurú”.

En mi humilde opinión creo que todos somos igual de válidos. Habrá quien haga unos entrenamientos más intensos, quien pondrá a estos jugadores con profesionales de primer nivel, quien tratará de ir cincelando al jugador técnicamente primero, para después centrarse en la táctica… y así cada maestrillo con su “librillo”.

No es necesario que los jugadores que forman parte de estos grupos sean profesionales o de los primeros del ranking de su federación… todo el que quiera obtener ese “puntito más” en su juego es un alumno potencial de estos Grupos de Competición.

Quién tiene la exclusividad de estos grupos…

Quién es el Gurú más grande de todos…

Quién es el grupo de Competición “number 1”…

Para mí… ninguno. Todos son lo que tú, como jugador, necesitas y por tanto todos formamos parte de tu profesionalización, sea cual sea tu nivel.

domingo, 3 de marzo de 2013

Soy monitor... tengo el título (2ª parte)

Vamos allá con la segunda parte…

Ya vimos en el anterior artículo que son las entidades las que tienen gran parte de la responsabilidad de formar buenos docentes, pero ese es el problema, que no es su objetivo. Personalmente, y creo que somos muchos los que lo pensamos, el principal objetivo es el de sacarse un buen dinero a costa del boom de gente que quiere dar clases para sacarse un dinerete.

No es de recibo que un curso que dura un fin de semana te valga para poder meterte en una pista y dar clases. Eso no es ni medio normal. Como poco para poder tener una titulación de monitor qué menos que tres semanas (como cuando me saqué yo el de monitor y entrenador nacional de tenis), con un contenido teórico, no queda otro remedio, pero mucha más práctica.

Cómo me van a examinar de tirar bolas si no me enseñan a tirarlas. Cómo voy a corregir iniciaciones si no me hacen hincapié en los aspectos más importantes en los que tengo que fijarme para corregirlos… Y así con muchas más cosas.

La verdad es que lo de tener una titulación en un curso cuya duración es de 3 días es de risa. Así pasa, que cualquiera que meta la bola ya se quiere sacar el título y luego no hay nadie en estas entidades que le diga “pero dónde vas, lo siento pero no tienes nivel suficiente para enseñar a nadie, no por ahora”. El problema no está en quien se quiere sacar el título para ganarse un dinero, sino que como obtenerlo es tan sencillo, cualquiera piensa que vale para dar clases.

Qué consecuencias nos encontramos luego, pues que estos monitores que tienen el título recién sacado se venden por las urbanizaciones bajando los precios de su hora(en un club les pagarían menos debido a su inexperiencia) y haciendo bastante daño a los clubes que lindan por esa zona.

Yo sigo de vez en cuando los foros donde todos os vendéis para dar clase. Me parece correctísimo, pero yo conozco a muchos de los que estáis por ahí tratando de sacar un sueldo por las urbanizaciones y la verdad es que me parece increíble que podáis conservar grupos con las carencias que tenéis como profesores.

Algunos podréis pensar que me he vuelto loco con el tono de lo que estoy diciendo, que sólo dais clase a niveles de iniciación que es lo que podéis controlar. Lo que el alumno de base no sabe es que no tenéis ni idea como docente de corregir y llevar a ese alumno a una buena progresión. Pero esto es una ventaja que tenéis, que no os puede comparar con nadie y se piensan que sois la repera. Luego estos alumnos nos vienen a nosotros con empuñaduras oestes de tenis, sin el uso de la mano izquierda, sin unos golpes lineales y con poca idea de los aspectos más básicos del pádel.

Hay quien piensa que esto es bueno para los que se supone que saben enseñar, que luego les vienen estos alumnos mal iniciados dándose cuenta de lo malo que era el profe que tenían y lo buenos que son ellos. Pero para mí no, lo que me gustaría es que el que se dedica a enseñar tenga la base suficiente para poder hacerlo, pero por desgracia esto no está pasando.

Conozco un montón de gente que se saca el título en cuanto ya mete tres bolas seguidas y juega torneos federados. De verdad, que enseñar no es sólo meter la bola, jugar pachangas cuatro veces a la semana y jugar los torneos federados… enseñar supone que el alumno tiene que progresar de manera adecuada, para que no se estanque, que tenga buena base técnica para que consiga sacar las bolas más difíciles que le vayan tirando en el futuro, que sepa colocarse en la pista, que sepa que defender es quedarse detrás de la línea y atacar es jugar en la red… En fin, que no es sólo tirarle bolas y que cada vez pase más veces la pelota sobre la red sin importar de qué manera.

Quizá he dejado a un lado a las entidades que dan los títulos y he metido más caña a los que con poquito que hacéis en el pádel ya estáis pensando en sacaros el título para dar clases, pero es que no sólo las entidades van a tener la culpa. Vosotros también la tenéis. Para terminar os dejo la frase de Dani del Club Padel Training de Rivas, en Madrid, “hay veces que el futuro monitor no es consciente de las limitaciones que tiene y son las entidades las responsables de abriles los ojos cuando van a sacarse el título”.